Grupos de peregrinos repiten estancia en San Campio de Lonxe

Grupos de peregrinos repiten estancia en San Campio de Lonxe

El Santuario de San Campio de Lonxe, en la parroquia tomiñesa de Figueiró, acogió un mes más a numerosos colectivos que escogieron este enclave para realizar retiros espirituales o simplemente para descansar. Un grupo de peregrinos procedentes de los ayuntamientos de Ribeira, Muros y Camariñas habían estado unos días en San Campio preparando, durante la cuaresma, los días de Pascua, como responsables en sus respectivas parroquias de una serie de actividades espirituales.

Cabe resaltar que pasadas esas fechas, recientemente este grupo volvió a acudir a San Campio de Lonxe para vivir también en sus instalaciones el espíritu de la Resurrección. El párroco, Don José Luis Portela Trigo, apunta acertadamente que “el que viene, siempre vuelve”.

» Romeros llegados desde Venezuela estuvieron una semana realizando ejercicios espirituales.

Quizás se deba a que el Santuario de San Campio de Lonxe ofrece al que llega unas instalaciones y un entorno en el que reconfortar cuerpo y mente, sin olvidar la fe y la devoción. Bosque, piedras milenarias, montaña, corrientes de agua y fuentes proporcionan relax para el cuerpo y paz para el alma.

Otras actividades que se han desarrollado durante este mes en San Campio son por ejemplo la semana de retiro y ejercicios espirituales que realizaron un grupo de peregrinos llegados desde Venezuela. Las bonanzas de este santuario llegan al otro lado del océano Atlántico, y esta peregrinación viene a consolidar el nombre que se añade a San Campio, de lonxe”, que se debe a que desde antaño los romeros acuden desde muy lejos a venerar al santo Igualmente estuvo de retiro un grupo procedente de Lugo, mientras que un grupo de jóvenes de Ourense también escogió Figueiró para realizar una convivencia.

Un encuentro de familias Troncoso se completó con la convivencia organizada por Santi Troncoso, de Goián. Finalmente, el santuario recibió también la visita de un grupo de peregrinos de Coya de Iría, en Portugal.

Vía Faro de Vigo